martes, 25 de octubre de 2011

De Mujeres y Hombres

   El otro día surgió una conversación casual con los amigos (varones) con los que me junto diariamente. El tema, fugaz, que probablemente ni se sintió como tema, sino como un simple comentario fue sobre las primeras citas y en qué momento se daba el primer beso... Parece que suena un poco cursi, pero el tema salió. Por una parte había cierta decepción por que los primeros besos no eran fáciles de obtener, mientras que por otro el comentario fue algo como "pero bueno, es más probable que se de una relación más estable con una mujer que no de un beso a la primera..." No me di ni cuenta cuando ya me estaba expresando a favor de este comentario. Y al darme cuenta, me sorprendí.

   Sé porqué lo hice... era lo que yo pensaba hasta hace no muy poco y sé que aún persiste en la conciencia colectiva este pensamiento. En realidad, nada tiene que ver una cosa con la otra. Son sólo prejuicios, como en todo, presentes en lo que hacemos y en lo que pensamos. Es difícil apartarse de tanto pensamiento vicioso cuando se he vivido toda la vida sumergida en una sociedad que te enseña a ser así.

   Sin embargo mi comentario en esta oportunidad no va dirigida en particular a los prejuicios.

   Hace un tiempo se publicó una encuesta que revelaba "la verdad" del "macho chileno" (ver aquí):
“Se ve, especialmente en el caso de Chile, un hombre que está bastante más abierto y disfrutando la participación de la mujer en la crianza y la administración del hogar, y en general está bastante contento con los cambios. Ellos dicen ‘nos damos cuenta que ha habido cambios, tanto en las mujeres como en nosotros, y estamos contentos porque nos permite estar un poco más relajados, compartir la responsabilidad en la crianza de los hijos y hacer otras cosas que antes no hacíamos’
   Debo decir que en mi experiencia de relaciones debo haberme topado justo con los que no dieron esa opinión, pero más allá de eso, uniendo ambas situaciones (conversación y encuesta), ¿qué tan aceptado y/o integrado está el cambio que está viviendo el rol de la mujer (y del hombre también pero eso tampoco es mi punto aquí)?

   También he escuchado comentarios como "las mujeres deben empoderarse de su vida y hacer lo que quieren". ¿Está la sociedad preparada para aceptar todo lo que las mujeres queremos y que vivamos y actuemos en función de eso? Partiendo por las propias mujeres... El cambio de mentalidad y aceptación de nosotras mismas no ha sido fácil y aún sigue no siéndolo. Los prejuicios persisten.

   No voy a culpar a nadie esta vez. No es una cuestión neta de géneros, más bien de sociedad. De nuestra historia como humanidad. De la falta de aceptación del ser completo tal y como es.

   A las mujeres que leen esto: vivamos la vida como sentimos que queremos vivirla y no como pensamos que tenemos que hacerlo.

   A los hombres que leen esto: sean buenos compañeos. Llegar a un equilibrio de géneros beneficiará a la sociedad en su conjunto. Muchas de las responsabilidades (en muchos sentidos) que sienten que recaen sobre ustedes no tienen que ser sólo de ustedes.

   A todos: hombres y mujeres somos distintos finalmente. Ninguno es superior al otro, sino complementarios. No necesitamos igualdad, sino equidad: algo justo para cada uno en la medida de las capacidades/necesidades de cada uno. No todos somos iguales, aunque nuestro origen sean el mismo.

lunes, 10 de octubre de 2011

Sí más Sí > No más No

   Me aburrí/cansé/agoté de decir que no cuando quiero decir que SÍ!! Incluso más que decir que sí cuando quiero decir que no. Siento que ha sido la máxima limitación en mi vivir.

   A estas alturas no sé bien porqué tantas veces he dicho que no cuando en el fondo había un "sí" implorando salir. Estructura es lo que se me ocurre. Pero qué más da ya?

   Ahora estoy en una fase en la que el problema podría ser dejar de decir tanto que sí, jajajaja!! (ahora soy tan fácil, jajajja!) Sin embargo, más que problema ha sido un alivio =) Dejar que las cosas fluyan, sin entorpecer el camino con una palabra tan limitante: "no".

   Así que mejor en vez de decir "No más no" voy a decir "Sí, más sí".


   Tal vez un poco la película de Jim Carrey puede reflejar un poco este sentir... Aunque la verdad, es que sí puedo decir que no. Lo que pasa, es que casi nunca quiero :p


¿Adolescencia Tardía?

   Muchos de los que me conocen hace tiempo se ríen de mí (con cariño) porque me dicen que estoy viviendo mi adolescencia tardía... y es muy probable que así sea. Hasta hace un par de años mi discurso era "me siento bien con el sistema, la estructura, me funciona así que por eso la sigo y vivo en ella" (probablemente no tan elaborado, pero es la idea). Era verdad, en cierto modo, hasta cierto punto. Toda mi vida estaba planeada por el sistema y me había movido bien dentro de todo, acatando normas, siguiendo caminos ya trazados, me sentía cómoda dentro de los límites, al menos en apariencia, porque al indagar en lo profundo, en el momento en el que detuve mi tiempo y empecé a observar cómo la vida me pasaba por delante, más que yo pasar por la vida, vi que realmente toda esa ilusión de sentir que estaba todo bien para mí, en verdad era lo era sólo eso, una ilusión.

   Empecé a observar(me), en el sentido más profundo, al menos en el más profundo al que yo he llegado. Me sentí abandonada. Auto-abandonada. Y empecé a ver cómo todo se desarmarba a mi alrededor. Tal vez suena un poco aterrador, sin embargo agradecidamente puedo decir que ha sido un proceso hermoso. El despertar. Abrir los ojos, todos los ojos y los sentidos. Respirar la vida.

   Me siento desarmada. Sé que vivo dentro de límites y estructuras en tanto vivimos en sociedad. Sin embargo me siento de algún modo fuera de todo aquello. Siento el mundo y la vida más míos que nunca. Y cada vez que abro un poco más el alma me siento más pertenecida (no sé si esa expresión existe, pero me cuesta un poco describir lo que vivo).

campo de flores   Debe sonar chistoso para unos y preocupante probablemente para varios, pero no sé quién soy. No sé lo que quiero ni dónde voy. Apenas percibo en qué estoy parada. Pero si sé que cada día encuentro más motivos para sentirme feliz. 

martes, 13 de septiembre de 2011

Cuando callamos también decimos algo (II)

   "Increíblemente" estuve pensando... y me di cuenta que este tema de callar en vez de expresar lo que sentimos o queremos decir en cierto momento va más allá de lo que implica para nosotros como individuos. Es algo que podemos aplicar a la sociedad actual.

   Ya lo mencioné en un tema anterior, creo que las manifestaciones sobre los problemas de educación en nuestro país (Chile) son algo más generalizado, como parte del cambio de conciencia a nivel mundial y que se refleja en todas las manifestaciones que están ocurriendo alrededor del globo, demostrando el descontento de las personas por cómo se conduce la sociedad.

   Esta explosión de manifestaciones es el resultado de mucho tiempo de silencio. Problemas de comunicación a nivel garrafal, tanto por quienes no hablamos para expresar lo que en verdad queremos y cómo lo queremos, como por quienes se niegan a escuchar.

   Cuando callamos también decimos algo. "El que calla otorga": es el precepto. 

   Si queremos que el mundo sea mejor, que las cosas cambien, que se acabe la injusticia, que exista la paz, que se acabe el hambre, que la gente/el mundo sepa nuestra opinión, que se nos escuche, primero tenemos que hablar, manifestarnos, hablar... No callemos y digamos lo que tenemos que decir, una y otra vez, hasta que los oídos y las almas que tienen que escuchar sean capaces de oírnos.