jueves, 12 de abril de 2012

¿Por qué existe (aún) el hambre en el mundo?

   El otro día escuché a una persona plantear un problema: los conejos salvajes que viven en el mismo cerro donde ella tiene su casa, se comen su hermoso pasto. Entonces su cuestionamiento fue: "¿Qué hago? No les quiero hacer daño y no me sirve poner cercas alrededor. Me imagino que se lo comen porque tienen hambre y para ellos es comida, sin embargo el pasto es mi lugar de esparcimiento con mi familia y no quiero perder ese espacio." Entonces el maestro Emmanuel le contestó: "Imagina que son niños etíopes que no tienen qué comer y pueden alimentarse de tu pasto... Para ti es solo un adorno, pero para ellos es alimento."
   
   Ésta es una tremenda oportunidad de crecimiento y no sólo para aquella persona, sino para todos nosotros. El aporte a la Conciencia Colectiva es inconmesurable para nosotros.
   
   El hambre que sufren muchas personas en el mundo es parte de nuestra inconsciencia con respecto a los alimentos. Botamos tantas cosas de ellos que aún se pueden utilizar, desperdiciamos la comida, dejamos que expire dentro de nuestras despensas y no le damos el valor que ella tiene. Conozco gente que recoge lo que sobra de las ferias que venden frutas y verduras y se alimentan de eso... y no es que coman comida en mal estado, sino que aprovechan hasta la última parte del alimento, evitando desperdiciar lo que aún sirve.

   Reflexionemos además sobre las personas que se acercan a nuestra puerta a pedirnos un plato de comida o algo para poder cocinar... ¿A cuántos de ellos les cerramos la puerta en la cara porque se están "aprovechando"? Si se están aprovechando, ¿qué mal nos hace? Peor aún... ¿y si no se están aprovechando y en verdad tienen hambre?
   
   El tema es que no está en nosotros el convertirnos en jueces y dictaminar quién en verdad tiene hambre y quién hace de mendigar un oficio. Si tenemos algo que podemos compartir, ¿por qué mejor no lo hacemos? De este modo, poco a poco la conciencia humana colectiva va a poder avanzar hacia un estado en que el hambre en el mundo ya deje de existir.

   (Iba  a poner una imagen sobre el hambre en el mundo, sin embargo no soy capaz de mirar esa atrocidad... me duele el alma. Espero sinceramente que seamos capaces de evitar seguir siendo tan inconscientes, sin la necesidad de tener que ver para creer).

lunes, 5 de marzo de 2012

¿Cómo Enseñar a Ser lo que No Somos?


   En esta cruzada que es la vida, diría que siempre esperamos lo mejor para los demás. Y cada vez que nos empeñamos en aconsejar, en enseñar algo, sobre todo cuestiones de la vida misma, queremos que el otro escuche y haga parte de sí nuestras palabras.

   Pero, ¿qué dicen nuestras palabras? Por supuesto que queremos que digan lo que dicen textualmente, sin embargo, ya he comentado en otra oportunidad que cuando hablamos no sólo expresamos las palabras mismas, sino también traspasamos nuestro sentir con respecto al asunto. Y no es que siempre tengamos claro lo que esto es.

   Me refiero, por ejemplo, a cuando traspamos nuestros miedos. O a cuando intentamos no traspasarlos, pero hacemos exactamente lo contrario. Como cuando les decimos a los niños que no teman a la oscuridad, pero al estar solos en la noche, nosotros también sentimos temor. Entonces, ¿podemos enseñar realmente a no temer cuando de verdad estamos muertos de susto?

   Tratamos de enseñar a ser lo que no somos y no es que seamos hipócritas. Es que muchas veces ni nosotros sabemos quienes somos.

   No creo que sea algo tan difícil saber quienes somos, pero tampoco resulta ser muy fácil cuando no nos dedicamos a eso concretamente. En mi caso particular, poco a poco voy descubriendo quien soy, sobretodo cuando me toca enseñar, pues es ahí cuando tengo la mayor oportunidad de observarme y darme cuenta que muchas veces lo que digo no se condice con lo que siento (o ni siquiera sé lo que siento con respecto a lo que estoy hablando). He visto que a veces digo lo que digo porque estoy acostumbrada a escucharlo y lo repito como lora, otras veces pretendo formar a una persona de modo que sienta que no tiene límites, cuando en el fondo yo siento que tengo limitaciones, sólo por el hecho de ser humana.

   Al intentar enseñar cosas que no son parte nuestra, ¿es que desconocemos quienes somos? Más allá de eso, ¿por qué enseñamos o aconsejamos a otros a ser como nosotros no somos? ¿Por qué no nos enseñamos a nosotros mismos primero a vernos, a saber quiénes somos, a aceptarnos y a partir de eso enseñarnos y aprender a ser y vivir como queremos?

   Probablemente luego de esto enseñemos más a simplemente Ser. 

jueves, 5 de enero de 2012

Sincronía, No Coincidencia

   Hace unos años atrás algo supe sobre el Sincronario Maya y cuál era mi kin. Después de esto pasaron un par de años y volví a leer sobre eso, más que nada, sobre las características de mi kin, sin ahondar más allá en la relevancia de todo esto. Pero ¿qué es todo esto?


   Ante esta duda, el 1° de enero de este año que recién está comenzando estuve navegando por la web para intentar entender un poco qué quiere decir todo esto y, sinceramente, creo que apenas entendí una parte, principalmente lo más general, pero el detalle... uf!  


   Si lo entendí bien, es algo así: los mayas describieron varios ciclos que se repetían y combinaban a lo largo de nuestro tiempo lineal y cada etapa de cada ciclo (todo esto por llamarlo de algún modo) tiene ciertas características. El sincronario es una manera de armonizar estos ciclos y facilitar su entendimiento, su importancia.

   ¿Cuál es la importancia de todo esto? La verdad me pareció bastante cuerdo cuando lo leí y en el fondo explican que mientras vivamos en un sistema en el que el tiempo es algo netamente lineal y no se consideren los ritmos y ciclos naturales universales, no podremos vivir en paz. ¿Les parece similar al menos a algo que hayan escuchado o leído por ahí?

   Todo ocurre en sincronía. Todos somos sincrónicos. El ciclo lunar de 28 días coincide con el ciclo femenino también de 28 días ("idealmente", no?). Ciclo circadiano. Nada ocurre porque sí. Las coincidencias no existen. De hecho, cada vez que yo escribo algo aquí y tú lo estás leyendo es porque eso tenía que ocurrir en ese momento.

   En general evito escribir cosas que no entiendo bien, pero me pareció importante al menos despertar en otros la curiosidad de ¿qué es esto? porque por lo que entendí, así como muchos cambios que estamos viviendo día a día en muchos sentidos, el cambiar nuestra percepción de lo que es el tiempo, cómo nos afecta y cómo nos movemos puede ayudar a que nuestro mundo esté más en paz. Ante eso, ¿cómo no ayudar? =)

   A continuación, algunas de las páginas que visité:

Movimiento 13 Lunas: aquí está muy interesante un video multimedia donde explican creo que desde lo más básico, en la pestaña que dice "Ley del Tiempo"

- Sincronario de la Paz Mundial: sobre la Ley del Tiempo y la Paz Mundial. Se puede descargar un sincronario de bolsillo actual o un sincronario perpetuo.


- El Arcangel: sobre el Kin.

domingo, 11 de diciembre de 2011

No Hay Pecado, Sólo Experiencias

   
Según la RAE, "pecado" se puede definir como:     

1. m. Transgresión voluntaria de preceptos religiosos.

   Creo que este tema no lo he comentado en ningún post, pero toda religión es una estructura (con esto no quiero decir que sean buenas o malas), pero como toda estructura, tiene sus reglas. Entonces, si te mueves fuera de estas reglas, cometes pecado. Luego, depende de qué religión estemos hablando es si el hecho es pecado o no. Es algo netamente del punto de vista que se mire.
   ¿Y si lo miro desde mi punto de vista? ¿Y si en mi opinión, no soy pecadora?

2. m. Cosa que se aparta de lo recto y justo, o que falta a lo que es debido.
   ¿Qué es recto y justo? Otra vez, con qué prisma lo evalúo. ¿Y qué es justo para mí, para mi Ser?
   ¿Qué es "lo debido"? No creo que salga en la RAE, pero "deber"=estructura.

3. m. Exceso o defecto en cualquier línea.
   ¿Cuál es el límite de todo? ¿Cuándo hago menos o más de lo que "debo" hacer? ¿Acaso no hacemos lo que hacemos en la medida que planeamos hacerlo y cuando determinamos hacerlo?

   En mi opinión, la palabra y el concepto "pecado" tenemos que sacarlo de nuestro lenguaje y, ciertamente, de la Conciencia Colectiva. Cambiémoslo por "experiencias", que sólo pueden ser calificadas o evaluadas por nosotros mismos, por nuestro corazón, nuestra alma, y no en un contexto necesariamente de algo bueno/malo o correcto/incorrecto dentro del sistema, porque, aunque estamos inmersos en él, lo único que importa es nosotros mismos (no es egoísmo querer lo mejor para nosotros mismos ni querer hacer/ disfrutar lo que nos gusta). Ni siquiera nuestra mente, tan racional ella, puede emitir un juicio más certero.

   Creo que el único pecado que podemos cometer es con nosotros mismos. Traicionarnos. Sólo observémonos. Sintámonos. Démonos permiso. Que para eso es la vida, para vivirla... Y si nos equivocamos, tratemos de aprender.

martes, 25 de octubre de 2011

De Mujeres y Hombres

   El otro día surgió una conversación casual con los amigos (varones) con los que me junto diariamente. El tema, fugaz, que probablemente ni se sintió como tema, sino como un simple comentario fue sobre las primeras citas y en qué momento se daba el primer beso... Parece que suena un poco cursi, pero el tema salió. Por una parte había cierta decepción por que los primeros besos no eran fáciles de obtener, mientras que por otro el comentario fue algo como "pero bueno, es más probable que se de una relación más estable con una mujer que no de un beso a la primera..." No me di ni cuenta cuando ya me estaba expresando a favor de este comentario. Y al darme cuenta, me sorprendí.

   Sé porqué lo hice... era lo que yo pensaba hasta hace no muy poco y sé que aún persiste en la conciencia colectiva este pensamiento. En realidad, nada tiene que ver una cosa con la otra. Son sólo prejuicios, como en todo, presentes en lo que hacemos y en lo que pensamos. Es difícil apartarse de tanto pensamiento vicioso cuando se he vivido toda la vida sumergida en una sociedad que te enseña a ser así.

   Sin embargo mi comentario en esta oportunidad no va dirigida en particular a los prejuicios.

   Hace un tiempo se publicó una encuesta que revelaba "la verdad" del "macho chileno" (ver aquí):
“Se ve, especialmente en el caso de Chile, un hombre que está bastante más abierto y disfrutando la participación de la mujer en la crianza y la administración del hogar, y en general está bastante contento con los cambios. Ellos dicen ‘nos damos cuenta que ha habido cambios, tanto en las mujeres como en nosotros, y estamos contentos porque nos permite estar un poco más relajados, compartir la responsabilidad en la crianza de los hijos y hacer otras cosas que antes no hacíamos’
   Debo decir que en mi experiencia de relaciones debo haberme topado justo con los que no dieron esa opinión, pero más allá de eso, uniendo ambas situaciones (conversación y encuesta), ¿qué tan aceptado y/o integrado está el cambio que está viviendo el rol de la mujer (y del hombre también pero eso tampoco es mi punto aquí)?

   También he escuchado comentarios como "las mujeres deben empoderarse de su vida y hacer lo que quieren". ¿Está la sociedad preparada para aceptar todo lo que las mujeres queremos y que vivamos y actuemos en función de eso? Partiendo por las propias mujeres... El cambio de mentalidad y aceptación de nosotras mismas no ha sido fácil y aún sigue no siéndolo. Los prejuicios persisten.

   No voy a culpar a nadie esta vez. No es una cuestión neta de géneros, más bien de sociedad. De nuestra historia como humanidad. De la falta de aceptación del ser completo tal y como es.

   A las mujeres que leen esto: vivamos la vida como sentimos que queremos vivirla y no como pensamos que tenemos que hacerlo.

   A los hombres que leen esto: sean buenos compañeos. Llegar a un equilibrio de géneros beneficiará a la sociedad en su conjunto. Muchas de las responsabilidades (en muchos sentidos) que sienten que recaen sobre ustedes no tienen que ser sólo de ustedes.

   A todos: hombres y mujeres somos distintos finalmente. Ninguno es superior al otro, sino complementarios. No necesitamos igualdad, sino equidad: algo justo para cada uno en la medida de las capacidades/necesidades de cada uno. No todos somos iguales, aunque nuestro origen sean el mismo.

lunes, 10 de octubre de 2011

Sí más Sí > No más No

   Me aburrí/cansé/agoté de decir que no cuando quiero decir que SÍ!! Incluso más que decir que sí cuando quiero decir que no. Siento que ha sido la máxima limitación en mi vivir.

   A estas alturas no sé bien porqué tantas veces he dicho que no cuando en el fondo había un "sí" implorando salir. Estructura es lo que se me ocurre. Pero qué más da ya?

   Ahora estoy en una fase en la que el problema podría ser dejar de decir tanto que sí, jajajaja!! (ahora soy tan fácil, jajajja!) Sin embargo, más que problema ha sido un alivio =) Dejar que las cosas fluyan, sin entorpecer el camino con una palabra tan limitante: "no".

   Así que mejor en vez de decir "No más no" voy a decir "Sí, más sí".


   Tal vez un poco la película de Jim Carrey puede reflejar un poco este sentir... Aunque la verdad, es que sí puedo decir que no. Lo que pasa, es que casi nunca quiero :p


¿Adolescencia Tardía?

   Muchos de los que me conocen hace tiempo se ríen de mí (con cariño) porque me dicen que estoy viviendo mi adolescencia tardía... y es muy probable que así sea. Hasta hace un par de años mi discurso era "me siento bien con el sistema, la estructura, me funciona así que por eso la sigo y vivo en ella" (probablemente no tan elaborado, pero es la idea). Era verdad, en cierto modo, hasta cierto punto. Toda mi vida estaba planeada por el sistema y me había movido bien dentro de todo, acatando normas, siguiendo caminos ya trazados, me sentía cómoda dentro de los límites, al menos en apariencia, porque al indagar en lo profundo, en el momento en el que detuve mi tiempo y empecé a observar cómo la vida me pasaba por delante, más que yo pasar por la vida, vi que realmente toda esa ilusión de sentir que estaba todo bien para mí, en verdad era lo era sólo eso, una ilusión.

   Empecé a observar(me), en el sentido más profundo, al menos en el más profundo al que yo he llegado. Me sentí abandonada. Auto-abandonada. Y empecé a ver cómo todo se desarmarba a mi alrededor. Tal vez suena un poco aterrador, sin embargo agradecidamente puedo decir que ha sido un proceso hermoso. El despertar. Abrir los ojos, todos los ojos y los sentidos. Respirar la vida.

   Me siento desarmada. Sé que vivo dentro de límites y estructuras en tanto vivimos en sociedad. Sin embargo me siento de algún modo fuera de todo aquello. Siento el mundo y la vida más míos que nunca. Y cada vez que abro un poco más el alma me siento más pertenecida (no sé si esa expresión existe, pero me cuesta un poco describir lo que vivo).

campo de flores   Debe sonar chistoso para unos y preocupante probablemente para varios, pero no sé quién soy. No sé lo que quiero ni dónde voy. Apenas percibo en qué estoy parada. Pero si sé que cada día encuentro más motivos para sentirme feliz. 

martes, 13 de septiembre de 2011

Cuando callamos también decimos algo (II)

   "Increíblemente" estuve pensando... y me di cuenta que este tema de callar en vez de expresar lo que sentimos o queremos decir en cierto momento va más allá de lo que implica para nosotros como individuos. Es algo que podemos aplicar a la sociedad actual.

   Ya lo mencioné en un tema anterior, creo que las manifestaciones sobre los problemas de educación en nuestro país (Chile) son algo más generalizado, como parte del cambio de conciencia a nivel mundial y que se refleja en todas las manifestaciones que están ocurriendo alrededor del globo, demostrando el descontento de las personas por cómo se conduce la sociedad.

   Esta explosión de manifestaciones es el resultado de mucho tiempo de silencio. Problemas de comunicación a nivel garrafal, tanto por quienes no hablamos para expresar lo que en verdad queremos y cómo lo queremos, como por quienes se niegan a escuchar.

   Cuando callamos también decimos algo. "El que calla otorga": es el precepto. 

   Si queremos que el mundo sea mejor, que las cosas cambien, que se acabe la injusticia, que exista la paz, que se acabe el hambre, que la gente/el mundo sepa nuestra opinión, que se nos escuche, primero tenemos que hablar, manifestarnos, hablar... No callemos y digamos lo que tenemos que decir, una y otra vez, hasta que los oídos y las almas que tienen que escuchar sean capaces de oírnos.

viernes, 9 de septiembre de 2011

¿Por qué lloramos cuando alguien fallece?

   Hace una semana ocurrió un accidente aéreo en el que desaparecieron en un instante 21 personas... La cantidad de gente que conocía personalmente a estas personas eran pocas comparadas con la gran masa que hoy los llora. Me es inevitable sentir un poco de pena cada vez que veo la televisión nacional, porque en todo momento están transmitiendo asuntos relacionados con el tema: restos que se han reconocido, lugares en que se continúa la búsqueda, etc... Cuando hablan de las personas, de lo que eran en su día a día es cuando me da el sentimiento. Y me pregunto, ¿por qué?

   ¿Por qué me da pena conocer a las personas que fallecieron, que no fueron cercanas a mí? Y luego otra pregunta... ¿Por qué lloramos a las personas que fallecen? Incluso por más que uno se mantenga tranquila por sus convicciones o creencias, veo que es prácticamente inevitable no sentir pena.

   ¿Qué es lo que lloramos? ¿Es que de algún modo nos sentimos más solos? ¿Es el lazo que extrañamos desde el primer instante en que la persona deja de existir en este plano? ¿O es simplemente porque nos enseñan a sentir pena en esos momentos?

   ¿Por qué lloramos cuando alguien fallece?

jueves, 8 de septiembre de 2011

Cuando callamos también decimos algo

   

   Una de las cosas que más escucho que nos critican a las mujeres es que esperamos que "ellos" nos lean la mente y adivinen lo que estamos pensando. Bueno, es bastante cierto que eso ocurre, sin embargo no es algo que pueda acreditarse sólo al género femenino... Los hombres también callan.. y mucho. De todos modos, no es mi intención criticar a nadie, ni a un bando ni al otro... Sólo quiero dejar en claro antes de continuar que el callar es más una característica general de la humanidad que algo de un género en particular.

   Más de alguno debe haber escuchado más de alguna vez que no sólo las palabras comunican algo, más bien la comunicación efectiva se forma a partir un conjunto de elementos, como la mirada, la expresión facial, el movimiento de los brazos, la postura, el volumen y el tono de la voz. Incluso al escuchar una palabra, dependiendo del tono de voz es lo que podemos interpretar lo que significa en su contexto... ese es uno de los problemas que hay cuando uno chatea, a veces se escribe una palabra y la otra persona lo toma de una manera totalmente distinta a lo que se quería expresar. ERROR DE COMUNICACIÓN: ocurre todos los días y frecuentemente.

   Cuando ocurren los errores o problemas de comunicación (del tipo que estoy comentando en este momento) es porque no se comprende todo el contexto, el código, y eso es porque nos falta información, ya que no siempre sabemos el trasfondo de lo que otra persona quiere expresar y, si bien hay códigos universales, no siempre conocemos todos los códigos que utiliza la otra persona: mirada, gestos, tono de voz, volumen, etc.

   En ese sentido, uno de los códigos que produce más malos entendidos (a mi juicio) es el silencio, la indiferencia. Porque la otra persona lo puede interpretar de cualquier manera... CUALQUIERA. Desde que la persona que guarda-silencio/es-indiferente está "con la cabeza en otra parte", pasando porque está muy molesta por algún motivo y por eso no dice nada, hasta que es algo netamente personal y dirigido (y muchas otras cosas entre medio). Cuando callamos también decimos algo, pero ¿qué? 


   Es verdad que hay veces es necesario guardar silencio, ya sea algo propio o de la situación (estamos comunicando algo en esos momentos), pero no dejemos de decir lo que hay que decir cuando hay que decirlo, a la persona adecuada y en el momento adecuado. Transparencia. Las cosas serían mucho más simples si todos fuéramos capaces. También es cierto que muchas veces cuesta. Hay muchas cosas involucradas, desde la crianza hasta temores propios, pero lo más sano es dejar que todo fluya, así como la energía... Las palabras son energía (y los silencios también).

martes, 23 de agosto de 2011

Conciencia/Inconciencia




   Actualmente en Chile hay una revolución provocada por la necesidad aparente de mejorar la educación. Digo "aparente" porque para mí esta revuelta vas más allá. No es sólo un tema educacional, sin desmerecer su importancia de todos modos, sino un problema de la estructura de la sociedad. Y estos "disturbios" no sólo ocurren aquí, sino que en varios lugares del mundo. Hay un descontento globalizado porque las cosas funcionan bien sólo para unos pocos.

   Una sociedad donde a nadie le importa lo que pase con el resto. Nadie mira para el lado. No hay solidaridad. Ni yo me preocupo realmente, en realidad no hago nada en la práctica más que observar lo que sucede a mi alrededor. En todas partes hay personas que necesitan que las cosas ocurran de una mejor manera.

   Como todo en esta maravilla de existencia, lo macro refleja lo micro y viceversa.

Así veo lo micro reflejado en lo macro:
   Primero me refiero a que, partiendo por casa, pocas personas nos preocupamos por nuestras necesidades totales. El raciocinio frecuentemente es lo que predomina ante otras necesidades que puedan existir: el corazón, el alma, el espíritu.

   Segundo, con las personas que nos rodean, cercanas, con las que convivimos diariamente en distintos lugares... ¿a alguien le importa el del lado? ¿conocerlo? ¿saber si necesita ayuda? Diariamente mantenemos la inconciencia de los que ocurre en todas partes.

   De este mismo modo, la inconciencia ha llevado a que la humanidad haya aguantado un sistema tal como el que hoy en día está. A nadie le ha importado involucrarse con grandes temas que necesiten ser resueltos por un bien equitativo para todos. No realmente. Lo veo día a día... En mi caso, observo que el tema de la educación se conversa en todas partes, pero ¿algo de acción? Sólo quienes trabajan diariamente por proponer una reforma viable... y los que marchan, al menos expresan abiertamente su descontento.

   Como digo, la educación es sólo un ámbito del sistema en general que hay que modificar. Poco he escuchado sobre extrapolar esta problemática a otros ámbitos, como la salud. Menos sobre una mirada "absoluta" e integrativa.

Así veo lo macro reflejado en lo micro:
   Por otra parte, ¿qué reflejan estas marchas, estas expresiones de descontento, de la necesidad de que todo mejore para todos?

   Para mí, es la necesidad creciente del humano, por ser humano. El despertar cada vez más abrupto y espontáneo de la conciencia. Conciencia por nosotros mismos, de expresarnos, de querer que todo funcione bien para todos. Conciencia creciente sobre el planeta, el universo, la energía, la existencia. Derribar estructuras. Libertad del ser, del alma, de la mente.

   Así como nos hacemos conscientes del entorno poco a poco vamos observándonos a nosotros mismos, escuchándonos, respetándonos... validando lo que sentimos de un modo tan, o incluso más, importante que lo que pensamos.

   Paremos de dejarnos de lado. Paremos de ser inconscientes de lo que nos pasa y de lo que pasa a nuestro alrededor. Tomemos conciencia y hagamos algo con eso.

   Asimismo, no olvidar que, si queremos paz, tenemos que buscarla desde la paz... pues con guerra, la paz nunca llega.

Un abrazo para el que lo quiera! =)

viernes, 19 de agosto de 2011

Cambio

   Cambio cada día...

   Aunque siento que soy más yo y que la máscara se desarma, no puedo decir quién o qué soy... Menos conozco mi destino... no me importa conocerlo ya, no con anticipación. El camino que siga me llevará a donde tenga que ir.

   Cambio a cada momento...

    Mis reflejos son distintos. Veo cosas en "los espejos" con mayor aceptación. Alegría. Tranquilidad. Todo es como debe ser.

   Toi contenta =)

jueves, 18 de agosto de 2011

"No eres tú, soy yo"

   Había propuesto esta frase para comentar, pero no resultó muy bien... Así que, aquí va mi reflexión.


"No eres tú, soy yo"


   Al menos de donde yo vengo (mi vida en un contexto generalizado) esta frase es muy conocida, pero más que nada como una forma de terminar una relación de un modo eficiente, sin herir a la otra persona involucrada.


   Sin embargo, siempre se trata de "yo", antes que del "tú". O al menos así debería ser. Pues es lo más sano en todo sentido actuar desde lo que nos mueve a cada uno. Aunque a priori se pueda ver como egoísmo, si hay algo que he aprendido en poco tiempo es que hacerse cargo de lo que uno siente, no es egoísmo. Es lo que nos debemos a cada uno, propiamente.


   Lo importante sí es estar claro en lo que "yo" quiero... Aprender a escucharse, a observarse. Porque también es cierto que muchas veces ni nosotros mismos conocemos nuestros deseos, anhelos más profundos... O nos hacemos los lesos... A veces es más fácil, es verdad. Pero, de nuevo... CONCIENCIA!


   Aunque duele a veces abrir los ojos, a medida que más los abrimos, nos vamos dando cuenta que no es tan terrible ver, ni tampoco actuar de acuerdo a lo que vemos. A lo que sentimos. Sin juzgar. Sólo amor. Amor para todos y para uno mismo.

domingo, 14 de agosto de 2011

Calma

   Hace unos años me llegó este mensaje... Misteriosamente hoy, lo volví a ver. Apareció como un papel sin mayor importancia, que no despertaba gran interés. Ay cómo lo necesitaba en ese momento!

   Si te encuentras al punto de explotar, mentalmente silencia unos instantes para pensar.
   Si el motivo es la molestia en el propio cuerpo, la intranquilidad trae lo peor.
   Si la razón es la enfermedad en la persona estimada, tu desajuste es factor agravante.
   Si has sufrido perjuicios materiales, la reclamación es una bomba retrasada, lanzando hecho nuevo.
   Si perdiste algún querer, la queja te tornará una persona menos simpática junto a otros amigos.
   Si dejaste alguna oportunidad valerosa para atrás, la inquietud es desperdicio de tiempo.
   Si contrariedades aparecen, el acto de irritarse te alejará el concurso espontáneo.
   Si cometiste un error, el desespero es puerta abierta a faltas mayores.
   Si no conseguiste lo que deseabas, la impaciencia hará más larga hacia el objetivo a alcanzar.
   Sea cual sea la dificultad, conserva la calma, trabajando, porque, en todo problema, la serenidad es el techo del alma, pidiendo el servicio por solución.

André Luiz

jueves, 4 de agosto de 2011

Perder el Control

  

   ¿En realidad se puede perder el control? ¿Se tiene alguna vez el control?

   No sé si uno lo tiene efectivamente en algún momento, sin embargo sí sentimos que lo tenemos... Así lo he sentido yo en muchos aspectos.

   Tener el control de la situación, de la vida, implica una gran responsabilidad... es una carga muchas veces.


   Intento liberarme... y poco a poco entiendo que no todo está en mis manos... Al final sólo las decisiones con respecto a mi vida me pertenecen. Si bien lo que decida sobre mí puede afectar a otros que tienen sus vidas entrecruzadas con la mía, lo que les suceda o la consecuencia de esa decisión sobre ellos, no es mi responsabilidad. Cada uno es "dueño" de su vida. Y el Universo se encarga de mantener el equilibrio y que, más que cada uno tenga lo que se merece, que cada uno tenga lo que necesita...

Hay que soltar... Aunque cuesta. Perder el control. Ser empáticos, pero liberar el control.

* Sobre la empatía aquí.

martes, 26 de julio de 2011

Para Comentar I

   Les hago una invitación: La idea es que, quien llegue aquí y lea la frasecilla citada, deje un comentario... Lo que sea, pero creemos la reflexión juntos...

“Cuando ambos esposos tienen una carrera, el valor total del matrimonio disminuye para los dos, pues no se realiza el total del trabajo requerido, lo que hace la vida más dura para ambos y el divorcio más probable”.
Gary Becker, Premio Nobel de Economía. Citado por Rodrigo Guendelman en su artículo.

lunes, 25 de julio de 2011

Ser

   Ser, para mí, es todo un tema. Ser mujer, más aún. Y vivir/compartir la vida con hombres, sin comentarios...

   Si bien no es mi objetivo vaciar en este post mi odio/repudio escondido, latente, otras veces más obvio, contra los abusos que siento que han cometido en contra de las mujeres, sin contar todas "aquellas características" que me causan más conflictos, lo más probable es que salgan a la luz o al menos se asomen. Debo decir también que me han dicho que en otros tiempo las mujeres también abusamos de los hombres y este período, el que hemos estado viviendo, ha sido sólo una cuestión karmática. Sin embargo, mi memoria no llega a tiempos tan lejanos y sólo lo que he visto y vivido en esta vida es lo que puedo comentar ahora...

   Esta reflexión la hago a partir del artículo que Rodrigo Guendelman publicó este fin de semana (velo aquí) titulado "Cuidado con las Mujeres Empoderadas".

   Hubo un tiempo en mi vida en que yo me cuestioné lo que él plantea ahí. ¿Quiero una familia o quiero el éxito profesional? Y luego, ¡¿por qué tengo que elegir?!


   Probablemente muchos digan "no tienes que elegir", pero seamos realistas. Más allá de cómo sean los compañeros de vida o de lo que uno se proponga, esta sociedad nos hace tener que elegir, el conjunto de estructuras y condicionamientos que la conforman nos limitan... y si queremos sobrepasar estos límites y hacer las cosas como deseamos... se puede? ¿Cuál es el costo? Aunque en el fondo sí quiero creer que no hay que elegir, que se puede encontrar el equilibrio... me cuesta creerlo.



   También tengo la esperanza de que las cosas estén cambiando a favor de una mejor sociedad donde vivir.


   Pero bueno, un poco de análisis desde mi punto de vista... Qué mal han estado las cosas hasta ahora!


   Guendelman hace el comentario de lo difícil que es tener una mujer winner como pareja, porque al final manejan tantas cosas en su vida, que no le dedican mucho tiempo a su vida personal, particularmente de pareja Sin embargo, esa imagen de mujer empoderada-superocupada es sólo un espejo de lo que han sido y cómo se han comportado los hombres hasta ahora. Pues los hombres han sido empoderados por mucho tiempo, y el tiempo para la vida personal no ha incluido necesariamente a la familia, ni a la pareja (no la formal, legal, etc... porque la "externa" sí ha sido parte característica de estos hombres winner).


   No digo que alguna de ambas situaciones sean buenas, porque al final son lo mismo. Una falta de equilibrio tremenda. Vivir en un extremo, descuidando el resto. Me pregunto, ¿se puede ser una o un profesional exitoso, lograrlo todo, ganarlo todo y, a la vez, tener una pareja y, más aún, una familia feliz? ¿Se puede tenerlo todo en la vida? ¿Es mucha ambición quererlo todo? ¿Hay que tratar de ser feliz con pocas cosas materiales para tener una gran riqueza en el corazón, o viceversa?


   Yo no quiero tener que elegir... y me he peleado mucho tiempo con esa idea. ¡Qué bueno que ya tenía decidido antes de venir aquí que mi hija iba a llegar a mi vida prontamente! Porque sinceramente, fue un alivio sentir que no tenía que decidir sobre eso... Ya estaba embarazada... ya venía mi retoño. Ahora, toda mi vida tenía que organizarla considerando ese pedacito de amor adosado y ya no podía perderme esa experiencia. Fue un alivio realmente.


   El tema de ahora es ¿cómo sigo?


   Veo hacia atrás y yo me sentía y visualizaba una mujer como las que se describen en el artículo. Todo lo logran, todo lo pueden. Pero cuando pensaba en esa vida, en ese tipo de vida, no lograba encontrar un espacio de tiempo que me permitiera vivir una familia. Trabajo sin horario, muchas veces de lunes a lunes, dormir poco, comer lo que se puede si es que uno alcanza, decir que "sí puedo" a todo, obteniendo los mejores resultados siempre (porque ay que soy perfeccionista... o era, parece q algo se me ha ido pasando)... ¿En qué momento se para?


   Probablemente esta idea, esta visualización, sea también el resultado de lo que he visto en mi madre. Por siempre su trabajo ha sido ultraextenuenate, llevándola a un estrés y cansancio sin fin... Mi abuela fue la que me crió, pues era ella la que estaba en el día a día. Y aunque yo amo mucho a mi mamá... más de alguna vez sentí que me hizo falta su presencia, el estar ahí en esos "pequeños momentos". En todo caso, no la juzgo... Sé que hizo y sigue haciendo lo mejor que siente que puede hacerlo... para el bien de todos (de quién?).


   Todo este cuestionamiento lo llevo en mi mente por años. Como parte también de mi característica de "controlarlo todo", pues he querido tener el camino todo definido y muy claro, con la meta entre ceja y ceja. Y más que ayudarme a avanzar, me ha detenido. Me he quedado en los cuestionamientos, en tratar de resolver desde ya los posibles problemas que podrían venir y no he seguido caminando (¡¿Cómo se puede resolver algo que todavía no sucede?!).


   No obstante... estoy reanudando la marcha. Aunque la mente me manda la voz de alerta diciéndome "cuidado, no está todo resuelto", estoy más entregada. Menos control (sólo menos). Todavía no sé que va a ser de mi vida... cómo voy a vivir lo que se venga para vivir. Sólo espero y en realidad confío en que lo mejor sucederá. De alguna forma podré tenerlo todo en la vida. A pesar de que ya no sé bien qué es "todo" para mí (jajaja... que enredado, ojalá se entienda).

lunes, 18 de julio de 2011

Protección


   Hace unos años ya, soy mamá. Desde hace menos probablemente soy poco a poco más consciente de qué significa eso. Tengo un enredo de emociones y pensamientos que a veces me confunden y tengo que detenerme a respirar para ver mi guía interna y saber por dónde seguir.


   Sé que una de mis responsabilidades como mamá es cuidar a mi hija, protegerla. Pero ¿cuál es el límite?

   Durante mi vida creo que he sido muy protegida, probablemente en exceso... Así lo siento ahora. En un intento de que nada (malo) me pasara, muchas cosas no me pasaron (aunque eso en sí haya sido algo que me pasó).

   De cualquier modo, he aprendido de mis experiencias... aunque el aprendizaje lo veo a veces mucho después de que la experiencia haya ocurrido. Y otras veces no lo veo, pero (espero) al final se manifiesta de algún modo.

   Al igual que mi madre, tengo el primer instinto de proteger de todo lo (malo) que pudiera ocurrirle a mi hija... No sólo lo que intuyo que de algún modo la marcará, sino por sobre todo intento protegerla de que no pase por las mismas (malas) experiencias que yo he vivido, porque sé cuánto duele. Sin embargo, si hago esto, le pasará lo mismo que a mí me pasó (o no me pasó)... Se perderá de muchas experiencias.

   "Aceptación" es probablemente el concepto que está en juego dentro de mí. Como me dijeron por ahí alguna vez "me peleo con mi realidad, no la quiero aceptar"... Y así me ocurre también con la realidad de mi hija...

   Aunque comprendo que todo lo que nos sucede en este camino tiene un fin mayor... me peleo. Tengo que soltar... Pero no siempre es fácil. Sobre todo porque a medida que más camino, me voy haciendo más consciente y despierto a veces en el preciso momento en que "las cosas" están sucediendo.

viernes, 15 de julio de 2011

El Ser de Luz que Yo Soy

   “El viaje es personal e intransferible. El viajero no es personal, pero es transferible. 


   Muchos de ustedes dejarán sus cuerpos terrenales, cambiarán sus rostros del cuerpo físico por el hermoso rostro de vuestro cuerpo de Luz. Vais a dejar la Tierra, van a moverse de este plano 3d hacia la dimensión que les es más acorde ahora. El juego ya se ha acabado, o está por acabar. Vuestra misión se acerca al final de esta etapa.

   Andróginos imperecederos que habéis finalizado vuestra labor; que habéis venido a apoyar a Gaia en su fase terrenal, que co-existen con ella, más allá de lo que vuestra mente 3D es capaz de comprender. Habéis visto muchas épocas de la humanidad, donde habéis tratado muchos asuntos. Han apoyado cada día a vuestra misión de experimentar la luz de modo limitado, con todos los obstáculos del mundo terrenal.

   Ha llegado la hora de que comprendáis que el salto final hacia la Ascensión lo dais vosotros mismos hacia la Fuente Primera. Son ustedes, hoy encarnados en sus cuerpos terrenales, que deciden retornar al origen de la Luz. Es vuestra vibración la que decide por vuestros cuerpos terrenales.

   Se han ido reconectando diariamente en Luz y Amor a Gaia. Por lo tanto, diariamente habéis ido recibiendo la actualización de todo lo que ocurre en los planos sutiles y la habéis ido incorporando paulatina, gradual y automáticamente cada día que os conectáis.

   Vuestros Seres Superiores están muy “contentos” y aún más expandidos con lo que habéis logrado y con lo que estáis a punto de hacer en estos tiempos.

   Comprendemos todas las dificultades, distorsiones y demoras que habéis encontrado. Pero también sabemos y sabéis cómo han sido útiles para generar la apertura necesaria que vuestras almas necesitaron que ocurriera en vuestra encarnación, en vuestro personaje 3D. Así que toda limitación, toda cadena o aparente condena, ya no es parte de ustedes, ya comprenden que no son eso; que vuestra Esencia, que vuestro Ser, es libre y majestuoso; gigante, luminoso y una gran “turbina” o fuente de AMOR.

   Mantengan alineados vuestros cuerpos a vuestra Conciencia y al corazón de Gaia. No desaprovechéis esta oportunidad maravillosa que se os está brindando. Aventurémonos en el nuevo despertar de la Tierra.

   Bendiciones, hermanos, Yo Soy Hilarión, al servicio de la Luz y el 5° Rayo. Emano Verde de Limpieza, Sanación y Verdad para cada uno de ustedes que recibe y lee este mensaje.

   Deténganse unos momentos y reciban. Respirando profundamente, relajadamente, amorosamente, y digan:

“Recibo, amorosamente, al Ser de Luz que Yo Soy.
Acepto, amorosamente, al Ser de Luz que Yo Soy.
Encarno, amorosamente, al Ser de Luz que Yo Soy.”

   Tres veces al día, deténganse a respirar este mantra. Por su propio beneficio y por el beneficio del planeta. Agradezcan y sigan viviendo su vida con la vibración más alta que les sea posible.

¡Más bendiciones y risas!

Yo Soy Hilarión."

Primeros Pasos de un Canal


   “Descansa. Cuida tu organismo. Cuida tu casa, tus proyectos, tus hijos, tu sueño, la Luz que está habitando EN ti.

   Aprendes a ser un canal permanente de Luz. Eso lleva ciertos ajustes y disciplina, cierto entrenamiento y adecuación de tus cuerpos en la Tierra. Cerrar ciertos canales a las energías que no aportan o interfieren con este proceso.

Propósitos:

1. Mantenerme en la vibración a pesar de todo, sea lo que sea que pase en el mundo externo.

2. Despertar y ser operativa(o) en un mundo desde la colaboración y la cooperación colectiva, desde la co-ayuda con otros seres, desde la comprensión de que son necesarios los unos a los otros para surgir, para instaurar la Luz, la Prosperidad, etc.

3. Liberarte de las energías densas y de baja vibración; dejar atrás tus relaciones de sufrimiento, lograr desconectarte de ese tipo de densidad. Lograr ser inmune a ese tipo de vibración. Lograr salir de esa frecuencia. Estar en una vibración más luminosa, de modo que no sintonices y no te atrape. Simplemente ya no podrá. Ya no calzarás, no encajas en esa vibro-frecuencia, en ese tipo de estructura de vibración.

Próximo Paso:
- Mucha agua.
- Mantener la calma mientras se ajustan tus cuerpos.
- Duerme las horas que tu cuerpo te ha estado pidiendo.
- Come liviano y energía que te ayude a equilibrar la nueva vibración.
- Frente a la ansiedad, el miedo, los temblores, las angustias, vuelve a inhalar luz y a sintonizar con nosotros. Permite que te ayudemos y re-sintonicemos.

   Toma este período como una nueva disciplina: es un nuevo aprendizaje, un nuevo entrenamiento. Algo que necesitas incorporar para tu calibración.

   Meditación a diario, 2 veces: mañana y noche (ojalá al amanecer)."

Maestro Hilarión

   Este es un mensaje para recibir desde el corazón. Si bien aparece dirigido al canal que lo recibe, es emitido para todo aquel que sintonice con la vibración, para todo aquel que le resuene. Con el fin de conservar esta frecuencia, puede ser compartido manteniendo sus textos y datos. Namasté.